{"id":2335,"date":"2026-04-17T21:08:21","date_gmt":"2026-04-17T21:08:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/?p=2335"},"modified":"2026-04-17T21:08:21","modified_gmt":"2026-04-17T21:08:21","slug":"un-retrato-de-cuautitlan-en-1881","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/un-retrato-de-cuautitlan-en-1881\/","title":{"rendered":"Un retrato de Cuautitl\u00e1n en 1881"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la obra Un viajero de diez a\u00f1os de Jos\u00e9 Rosas representa una de las descripciones<br>literarias m\u00e1s tempranas en las que aparece mencionado Cuautitl\u00e1n dentro del contexto del<br>M\u00e9xico independiente. M\u00e1s all\u00e1 de su intenci\u00f3n did\u00e1ctica, el libro conserva un valor hist\u00f3rico<br>y testimonial, pues retrata con sencillez la vida cotidiana, las rutas y los paisajes que<br>conectaban la capital con los pueblos del norte a finales del siglo XIX. Por ello, su lectura<br>resulta fundamental para comprender c\u00f3mo se percib\u00eda a Cuautitl\u00e1n en una \u00e9poca de<br>tr\u00e1nsito entre lo rural y lo moderno, cuando el ferrocarril comenzaba a cambiar la geograf\u00eda<br>f\u00edsica y humana del pa\u00eds.<br>En este libro decimon\u00f3nico, el autor Jos\u00e9 Rosas narra un viaje educativo por el centro de<br>M\u00e9xico emprendido por el comerciante don Juan Santiesteban y sus dos hijos, Carlos y<br>Luis. La obra, de tono moral y patri\u00f3tico, combina el relato de viaje con el deseo de instruir a<br>los j\u00f3venes lectores en historia, geograf\u00eda, civismo y virtudes familiares.<br>El siguiente fragmento une dos momentos memorables: la primera visi\u00f3n del ferrocarril<br>\u2014s\u00edmbolo del progreso moderno\u2014 y la llegada a Cuautitl\u00e1n, una localidad antigua y<br>laboriosa descrita con mirada curiosa y did\u00e1ctica.<br>En el siglo XIX, Cuautitl\u00e1n ocupaba un lugar estrat\u00e9gico como zona de paso entre la Ciudad<br>de M\u00e9xico y las rutas del norte, enlazando el Valle de M\u00e9xico con los caminos hacia<br>Quer\u00e9taro, Michoac\u00e1n y el Baj\u00edo. Desde tiempos prehisp\u00e1nicos hab\u00eda sido un importante<br>se\u00f1or\u00edo acolhua y, tras la Conquista, un punto de tr\u00e1nsito obligado para comerciantes,<br>viajeros y ej\u00e9rcitos. Su cercan\u00eda con la capital lo convirti\u00f3 en un centro agr\u00edcola y artesanal<br>fundamental, especialmente en la producci\u00f3n de alfarer\u00eda y granos.<br>La descripci\u00f3n que hace Rosas en 1881 muestra un pueblo en plena transformaci\u00f3n, donde<br>el paisaje rural, las diligencias y el idioma n\u00e1huatl a\u00fan conviv\u00edan con el inminente avance del<br>ferrocarril y el nuevo M\u00e9xico industrial. Cuautitl\u00e1n aparece as\u00ed como un s\u00edmbolo del pa\u00eds en<br>transici\u00f3n, entre la herencia ind\u00edgena y el impulso modernizador del siglo XIX: un umbral<br>entre el pasado y el futuro.<br>El primer fragmento, es perteneciente al Cap\u00edtulo III (\u201cDe M\u00e9xico a Guadalupe. El<br>ferrocarril. Despedida\u201d)<br>El ferrocarril<br>El tren que regresaba de la Villa iba avanzando r\u00e1pido, imponente, majestuoso,<br>desliz\u00e1ndose a lo lejos entre los \u00e1rboles y retratando su imagen fugitiva en el agua que<br>rodeaba el camino. En su vertiginosa carrera obedec\u00eda d\u00f3cil al impulso de la brillante<br>m\u00e1quina que lo guiaba, y que parec\u00eda volar a trav\u00e9s de los campos, rodeada de llamas,<br>llena de agua hirviendo, arrojando a la atm\u00f3sfera bocanadas de humo y vapor negro,<br>rugiendo impetuosa y traduciendo en su silbido extra\u00f1o la \u00faltima palabra de nuestra<br>civilizaci\u00f3n.<br>Un momento despu\u00e9s estaba frente al carruaje. Los peque\u00f1os viajeros pudieron contemplar<br>el m\u00e1s sublime de los espect\u00e1culos. La asombrosa velocidad de aquella especie de<br>monstruo que volaba sin alas les deslumbr\u00f3 la vista y la imaginaci\u00f3n; oyeron temerosos el<br>crujir de las ruedas, que parec\u00edan morder los rieles; el hurac\u00e1n de chispas que se<br>desprend\u00eda de la chimenea lleg\u00f3 hasta ellos; percibieron la respiraci\u00f3n de las v\u00e1lvulas y<br>sintieron el estremecimiento del camino que temblaba bajo el enorme peso de aquella mole.<br>En la grupa del monstruo se ve\u00eda al maquinista, especie de c\u00edclope ennegrecido por el<br>humo, que sonre\u00eda satisfecho y que precipitaba el tren o lo deten\u00eda, como pudiera hacerlo<br>con el m\u00e1s noble de los corceles.<br>\u2014He aqu\u00ed \u2014dijo don Juan, extendiendo la mano\u2014, la verdadera majestad del hombre. \u00c9l,<br>inspirado por la ciencia, ha convertido el aliento del fuego en alas para ense\u00f1orearse del<br>mundo, haciendo desaparecer las distancias.<br>La m\u00e1s grande de las maravillas de este siglo es el vapor, transformado en siervo humilde<br>del rey de la creaci\u00f3n. Y donde el vapor debe admirarse, es en el ferrocarril. Dando<br>movimiento a una f\u00e1brica, este poderoso agente me admira, pero me parece que no tiene<br>libertad, que est\u00e1 oprimido, que es el caballo encadenado que da vueltas a las ruedas de un<br>molino. En el ferrocarril me entusiasma, me electriza; en el ferrocarril es el corcel fogoso,<br>impaciente, lleno de br\u00edo, altivo, independiente, que corre por los campos y por los bosques,<br>que cruza la monta\u00f1a, que atraviesa el r\u00edo, y que desciende presuroso al abismo para<br>ascender de nuevo y lanzarse impetuoso, como el viento en la llanura.<br>\u2014\u00bfY hay muchos ferrocarriles, pap\u00e1? \u2014pregunt\u00f3 Luis.<br>\u2014La mayor parte de los pa\u00edses de Europa y los Estados Unidos est\u00e1n cruzados, en todas<br>direcciones, por estas util\u00edsimas v\u00edas de comunicaci\u00f3n. En nuestra patria no hay todav\u00eda<br>m\u00e1s l\u00edneas f\u00e9rreas que las de M\u00e9xico a Guadalupe; la de M\u00e9xico a Tacubaya, Mixcoac, San<br>\u00c1ngel y Tlalpan; la de M\u00e9xico a Puebla; la de Veracruz, que pronto estar\u00e1 terminada; y la de<br>Toluca y Cuautitl\u00e1n, en construcci\u00f3n. Hay, sin embargo, diversos proyectos, de realizaci\u00f3n<br>m\u00e1s o menos f\u00e1cil, para establecer ferrocarriles en toda la Rep\u00fablica.<br>\u2014\u00a1Qu\u00e9 bueno que pudi\u00e9ramos ir a Quer\u00e9taro en el tren! \u2014exclam\u00f3 Luis.<br>\u2014Yo creo que dentro de algunos a\u00f1os, si tenemos paz, ver\u00e1s realizado tu deseo \u2014contest\u00f3<br>don Juan.<br>El segundo fragmento, es del Cap\u00edtulo IV (\u201cDe Cuautitl\u00e1n a Tepeji del R\u00edo\u201d).<br>Cuautitl\u00e1n<br>A las seis de la tarde llegaron a Cuautitl\u00e1n.<br>\u2014El nombre de esta peque\u00f1a poblaci\u00f3n \u2014dijo Don Juan\u2014 trae al alma del viajero mil<br>tristes pensamientos. Antes de la Conquista fue capital de un poderoso reino, del cual no<br>quedan ya ni los escombros.<br>\u2014\u00bfQu\u00e9 distancia hay de Cuautitl\u00e1n a M\u00e9xico, pap\u00e1? \u2014pregunt\u00f3 Carlos.<br>\u2014Siete leguas \u2014respondi\u00f3 el padre.<br>\u2014\u00a1Qu\u00e9 lejos est\u00e1 mi mam\u00e1! \u2014exclam\u00f3 Luis, suspirando.<br>Don Juan sonri\u00f3 y guard\u00f3 silencio.<br>\u2014Si camin\u00e1ramos as\u00ed todos los d\u00edas, \u00bfllegar\u00edamos al fin del mundo, pap\u00e1?<br>\u2014Ya te he dicho que la Tierra es redonda \u2014contest\u00f3 Don Juan\u2014. Dar\u00edamos la vuelta al<br>mundo y, despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo, regresar\u00edamos al punto de donde salimos. Muchos<br>navegantes lo han hecho ya, y sus relatos lo prueban.<br>\u2014Vamos a ver la poblaci\u00f3n \u2014pidi\u00f3 Carlos.<br>\u2014Como quieras, hijo m\u00edo; aunque ciertamente Cuautitl\u00e1n no tiene mucho que admirar.<br>\u2014\u00bfA qu\u00e9 Estado pertenece este pueblo?<br>\u2014Al Estado de M\u00e9xico. Es cabecera del partido y municipalidad de su nombre, y tiene<br>alrededor de dos mil cien habitantes.<br>\u2014Vi un r\u00edo al llegar \u2014dijo Carlos.<br>\u2014Muy bien observado \u2014respondi\u00f3 el padre\u2014. El r\u00edo de Cuautitl\u00e1n nace en Agua Nueva,<br>en los cerros de Montealto. Corre de poniente a oriente, pasa por haciendas y pueblos,<br>luego se inclina al norte y llega al desag\u00fce de Huehuetoca. Despu\u00e9s desemboca en el r\u00edo<br>de Tula.<br>\u2014Me dijeron que hay varios templos, escuela, correos, mesones, fondas y tiendas<br>\u2014coment\u00f3 Carlos.<br>\u2014Y una l\u00ednea de diligencias que viaja diariamente a M\u00e9xico \u2014agreg\u00f3 Don Juan.<br>\u2014Yo vi un peri\u00f3dico que se publicaba aqu\u00ed \u2014a\u00f1adi\u00f3 Carlos.<br>\u2014Podr\u00e1 tener lo que quieras \u2014intervino Luis\u2014, pero no me gusta.<br>\u2014No debes comparar \u2014respondi\u00f3 el padre\u2014. No estamos en Par\u00eds ni Londres; estamos<br>en Cuautitl\u00e1n.<br>\u2014Pero podr\u00eda ser mejor \u2014contest\u00f3 el ni\u00f1o.<br>\u2014Pronto el ferrocarril lo transformar\u00e1 maravillosamente.<br>\u2014Pap\u00e1, \u00bfqu\u00e9 significa aquella cruz del cementerio?<br>\u2014Es la reliquia m\u00e1s antigua de Cuautitl\u00e1n, labrada en 1525, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de la<br>ca\u00edda de M\u00e9xico-Tenochtitl\u00e1n.<br>\u2014Mira, pap\u00e1, aquellos indios hablan mexicano. \u00a1Qu\u00e9 caras tan oscuras! \u2014dijo Luis.<br>\u2014La principal industria de los habitantes es la alfarer\u00eda \u2014respondi\u00f3 Don Juan\u2014. Sus<br>piezas se venden con aprecio en M\u00e9xico y los pueblos vecinos.<br>Llegaron al mes\u00f3n donde se hospedaban.<br>\u2014Vamos a cenar, pap\u00e1 \u2014dijo Luis.<br>\u2014Parece que el susto del camino no te quit\u00f3 el apetito \u2014respondi\u00f3 Don Juan, sonriendo.<br>Despu\u00e9s de cenar, salieron nuevamente a caminar.<br>La noche estaba limpia y serena; ninguna nube empa\u00f1aba el cielo azul, y la luna llena<br>brillaba esplendorosa.<br>\u2014\u00a1Qu\u00e9 noche tan bonita! \u2014dijo Luis.<br>\u2014Admira, hijo m\u00edo, en la grandeza del cielo, la obra del creador del Universo.<br>\u2014\u00bfY el cielo tambi\u00e9n es redondo?<br>\u2014Lo que llamamos cielo es el espacio infinito que, a nuestra vista, parece una inmensa<br>b\u00f3veda.<br>Notas hist\u00f3ricas:<br>\u25cf En 1881, el ferrocarril hacia Toluca y Cuautitl\u00e1n se encontraba en construcci\u00f3n,<br>como se menciona en el cap\u00edtulo III del libro.<br>\u25cf La estaci\u00f3n de Cuautitl\u00e1n integra la l\u00ednea M\u00e9xico\u2013Quer\u00e9taro.<br>\u25cf El ferrocarril permiti\u00f3 la conexi\u00f3n directa con la capital, impulsando el comercio de<br>alfarer\u00eda, granos y productos locales.<br>\u25cf Su llegada marc\u00f3 el inicio de una nueva etapa urbana e industrial para la regi\u00f3n,<br>desplazando gradualmente las diligencias y transformando la movilidad y el paisaje.<br>\u25cf Cuautitl\u00e1n fue cabecera de un se\u00f1or\u00edo prehisp\u00e1nico de gran relevancia en el valle.<br>\u25cf \u201cPartido\u201d era una antigua divisi\u00f3n administrativa anterior al municipio moderno.<br>\u25cf El r\u00edo Cuautitl\u00e1n era vital para la agricultura y el tr\u00e1nsito regional.<br>\u25cf El n\u00e1huatl a\u00fan se hablaba cotidianamente en Cuautitl\u00e1n en el siglo XIX.<br>\u25cf La cruz de 1525 en el pante\u00f3n es uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s antiguos del municipio.<br>Es probable que se refiera a la cruz atrial del Parque Wenceslao Labra (\u201cParque de<br>la Cruz\u201d), aunque en la parte inferior trasera aparece una leyenda en lat\u00edn que indica<br>haber sido concluida en agosto de 1555.<br>\u25cf La llegada del ferrocarril transformar\u00eda la econom\u00eda y la vida cotidiana poco despu\u00e9s.<br>Fuente: Rosas Moreno, Jos\u00e9. Un viajero de diez a\u00f1os. M\u00e9xico: J. Bux\u00f3 y C\u00eda., 1881.<br>Transcripci\u00f3n, modernizaci\u00f3n y notas:<br>Eduardo Salvatori \u2014 Cronista Municipal de Cuautitl\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:100%\">\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"686\" height=\"1024\" data-id=\"2336\" src=\"https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Un-retrato-de-Cuautitlan-en-1881-686x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2336\" srcset=\"https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Un-retrato-de-Cuautitlan-en-1881-686x1024.jpg 686w, https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Un-retrato-de-Cuautitlan-en-1881-201x300.jpg 201w, https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Un-retrato-de-Cuautitlan-en-1881-768x1147.jpg 768w, https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Un-retrato-de-Cuautitlan-en-1881-1028x1536.jpg 1028w, https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Un-retrato-de-Cuautitlan-en-1881-1371x2048.jpg 1371w, https:\/\/www.cuautitlan.gob.mx\/noticias\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Un-retrato-de-Cuautitlan-en-1881-scaled.jpg 1714w\" sizes=\"auto, (max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la obra Un viajero de diez a\u00f1os de Jos\u00e9 Rosas representa una de las descripcionesliterarias m\u00e1s tempranas en las que aparece mencionado Cuautitl\u00e1n dentro del contexto delM\u00e9xico independiente. 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